El otro es otra historia.
La mayoría de la gente se va a la cama con la cabeza llena de facturas, complejos, prisa y fantasías. Por eso nos va como nos va.
Seamos claros.
Y no hablo solo de parejas aburridas que fichan en la cama como quien va a la oficina para que el otro no se enfade.
Hablo también de gente soltera.
De esa pereza infinita de abrir una aplicación, forzar una conversación sosa, tener una cita por inercia y terminar acostándote con alguien solo por el trámite de “tengo que salir de la cueva”.
O de masturbarte en piloto automático, para poder dormir mejor.
Si tu vida íntima es eso, da igual si duermes sola o acompañada: te estás estafando.
Porque hay otra sexualidad.
Una que no va de posturas, ni de durar 3 horas, ni de ligueros, ni de acumular citas que no te llenan, ni de misticismos raros con olor a palo santo que nadie entiende.
Va de encender tu propio fuego.
Tu erotismo.
De usar algo tan básico como tu respiración y tu cuerpo para que la energía circule, estés sola o con alguien.
Un tipo de encuentro que no te deja vacía, ni frustrada, ni cansada, sino que te resetea hasta el alma para que me entiendas.
Te quita la ansiedad y te hace sentir bien viva.
El primero te agota, te deja con ganas de mirar el móvil.
El segundo te deja con el cuerpo encendido y sintiendo que el mundo se puede ir a la mierda durante un rato.
Aquí somos del segundo grupo.
Puede que estés aquí por curiosidad o porque intuyes que tu vida íntima se está convirtiendo en un desierto.
Sea como sea, déjame aclararte algo para que no perdamos el tiempo ni tú ni yo.
El Tantra no va de hacer el amor sin tocarse.
Esa es la fantasía mística que te venden en las redes para que compres cursos.
El Tantra real es mucho más crudo, directo y visceral. Y mucho más útil.
Consiste en aprender a respirar para que tu cuerpo deje de estar congelado por el estrés diario y el miedo salga de tu pelvis.
Consiste en aprender a encender tu cuerpo para apagar el ruido de tu cabeza justo cuando estás en la cama, para dejar de juzgar si lo está haciendo bien o mal, y empieces a enterarte de lo que quiere tu piel.
No me creas a mí. Cree a la gente que ya esta dentro
“El 99% de las veces sentía molestia al principio de la penetración. Ayer, por primera vez, fue sola y no me dolió nada.”
Gente de carne y hueso, de verdad.
“Hace un año antes de estar en este curso, nunca me hubiese atrevido”
“Estoy por las playas nudistas de Cádiz dándolo todo 🥰😍.
Esta foto va por la membresía y por todas vosotras 🩷🩷🩷. Hace un año nunca me hubiera atrevido a bailar sola, delante de mi marido grabándome en vídeo, con gente mirando, el pareo dejándome desnuda por el viento, dejándome llevar por la música y mi cuerpo…. Qué delicia😍😍😍
Una cosa más que añadir, antes de que decidas si entras a la Escuela.
Si quieres explorar la sexualidad sagrada y que tu vida íntima mejore, el camino no es leer libros ni hacer una curso para despertar la Kundalini.
El camino es aprender a usar tu cuerpo y tu respiración para que el sexo deje de ser un mete-saca aburrido, y vuelva a ser lo que tiene que ser.
Placer, intimidad y expansión.
Y eso se hace hackeando tu biología a través del cuerpo.
Ni más, ni menos.
Ahora si, te cuento que tengo un experimento de 15 minutos.
He grabado un audio.
No hay edición, no hay tonterías. Solo mi voz, una música y algo de movimiento durante quince minutos a solas, de pie.
Bueno, son dos audios el otro es de 6 minutos y 20 segundos donde te explico como funciona el experimento.
Si lo haces, pasará esto:
En el minuto 9: Notarás un cambio real en tu cuerpo. Sabrás lo que es sentir el verdadero erotismo.
Si tienes la valentía de probarlo, pon tu correo aquí abajo y te lo mando ahora mismo.
Una advertencia antes de que dejes tu email:
Al dejarlo, te vas a suscribir a mi lista.
Eso significa que te voy a escribir unas dos o tres veces por semana.
Te contaré historias crudas, verdades incómodas sobre la energía sexual, sin rodeos y aptas para humanos (tengan pareja o no), para recuperar ese otro sexo..
Si eres de piel fina y te asusta la palabra “Chichi”, no te apuntes.
Si te apuntas y te cansas de leerme, te borras con un solo clic. Tú decides.
¡Hola! Me llamo Manuela y soy la mujer que nutre este espacio de placer
Donde vas a aprender sobre sexo más allá de la cama, sexualidad sagrada.
No aburrida, ni lenta, sagrada.
Y salvaje,
salvaje es devuelta al origen.
Me gusta caminar descalza, soy andaluza y desde 2018 no uso ropa interior. No la soporto.
No te cuento este dato en plan hippie revolucionaria, te lo comparto porque es de las cosas más simples que cambiarán la relacion con tu sexualidad, liberar tu vagina es un gran paso. No me creas, ¡Pruébalo!
Si quieres que te siga mostrando como el Tantra puede revolucionar tu intimidad.
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